Aviso Legal

De acuerdo con las legislaciones vigentes, se establece que las predicciones, videncias y rituales no cuentan con aval científico y deben ser tomadas como un servicio de entretenimiento.

Únicamente pueden acceder a mis servicios mayores de 18 años. Los trabajos u orientación que se soliciten no sustituirán en ningún caso la apropiada asistencia médica, legal, financiera o psicológica.

Por ello, das por hecho que las predicciones, rituales y resultados están sujetos a tu propias interpretación y utilidad.

Los productos y servicios de Alma Echevarría están basados en el Espiritismo Venezolano.

Todas las conversaciones y datos están protegidas por la ley de protección de datos, es por ello que nada de lo que intercambiemos puede ser publicado o compartido con nadie. El incumplir esta norma conllevará consecuencias legales por ambas partes.

Todas nuestras conversaciones, whatsapp, llamadas telefónicas que tengamos SON DE CARACTER CONFIDENCIAL y no podrán ser usadas nunca en ningún ámbito público o privado sin el consentimiento expreso de ambas partes, la difusión de mensajes serán motivo de denuncia ante las autoridades competentes.

La divulgación en cualquier medio y por cualquier vía en el que yo sea nombrada públicamente por tu parte me eximirá del contrato de privacidad, ofreciéndome vía libre para poder yo exponer mi versión de los hechos dado que la protección de datos va en ambas direcciones.

Para poder trabajar conmigo debes ser mayor de edad y se entiende que lo haces de forma voluntaria y libre.

Al no ser psicóloga me es imposible valorar si tu estado mental es el adecuado, por lo que si tu salud te imposibilita tomar una decisión u otra debes consultarlo con un profesional del campo que corresponda.

Una vez abonado el servicio contratado, no habrá derecho a desistimiento o reembolso. 

 

Al contratarme estás asumiendo que entiendes los términos y condiciones de los servicios que ofrezco dado que ya te lo habré explicado antes por teléfono, teniendo en cuenta que ningún trabajo puede garantizarse al 100% dado que en la vida no hay absolutamente nada seguro en ese porcentaje.